Clima desfavorable afectó trigos de la región

En Brasil, Emater Rio Grande señaló en su informe semanal que el clima desfavorable que alcanzó a los cultivos en las fases críticas de floración y llenado de granos “comienzan a aparecer con más nitidez”. “Muchos cultivos están siendo abandonados sin cosechar, en la medida que la calidad de los granos no llega a un mínimo aceptable lo que no compensa su recolección”. En aquellas que fueron posible la cosecha, el rendimiento obtenido “no viene agrandando al productor con productividad cerrando lejos de lo deseado”. Hasta el 25 de octubre se había cosechado el 22% del área contra el 8% de la semana anterior y una media de los últimos cinco años de 13%. En Paraná la Secretaría de Agricultura actualizó los datos sobre el avance de la cosecha y de la comercialización. Hasta el cierre de la semana pasada se cosechó el 78% del área en un avance intersemanal de seis puntos porcentuales. En tanto, la comercialización llegó al 26% frente al 22% de la semana anterior. El 58% de los cultivos está en condición buena, el 36% en estado regular y el 6% en condición mala, sin cambios respecto a la semana previa.

En Argentina, podría haber más pérdidas de área de trigo por las inundaciones mientras crece la presencia de la fusariosis. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires mantuvo la proyección de producción en 10,12 millones de toneladas. La esperanza está puesta en el núcleo triguero del Sur de Buenos Aires que está recién entrando en espigazón en buenas condiciones.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) mantuvo su proyección sobre la producción de trigo para el ciclo 2012/2013 aunque advirtió sobre posibles pérdidas adicionales de área y por el avance del fusarium. En su informe semanal la entidad destacó que en “gran parte” de la franja central los cultivos están en etapa de llenado de grano con “muy buen condición” hacia el Oeste (Centro Norte y Sur de Córdoba) “pero afectados por la gran incidencia de enfermedades foliares (diferentes tipos de manchas y royas) sobre el Núcleo Norte, Núcleo Sur y Centro Este de Entre Ríos”. “El predominante ambiente húmedo, consecuencia de las continuas lluvias acumuladas durante primavera, no sólo favoreció la propagación de enfermedades foliares sino que también, mantiene latente la posibilidad de registrar un fuerte impacto de fusariosis de la espiga en varios cuadros de la región.

Por otra parte, lluvias acumuladas durante el pasado fin de semana provocaron desbordes de ríos, arroyos y canales, y en consecuencia pérdidas de lotes por inundaciones; incluso también por granizo en zonas puntuales por las últimas tormentas. Debido a las lluvias, se agravaron las inundaciones de campos sobre el Oeste, Centro y Este bonaerense, como así también en sectores del noreste de La Pampa”, detalló la BCBA. En tanto, en los núcleos trigueros del sureste y suroeste de Buenos Aires los cultivos mantienen aún muy buena condición y comienzan a espigar los cuadros más adelantados. Fuentes de la BCBA dijeron a Monitor Agrícola que la situación está “complicada” con el agua. “Se van registrando pérdidas y elevados niveles de enfermedad como fusarium”, indicó el técnico consultado.

En tanto, el informe semanal de la Facultad de Ciencias Agrarias de Santa Fe para la Bolsa de Comercio y el Ministerio de Producción de esa provincia estimó que entre 32.000 y 34.500 hectáreas “sufrirán pérdidas en productividad y plantean interrogantes sobre si serán cosechadas o no. En el resto del área implantada de esos departamentos, el desarrollo se considera de bueno a muy bueno”. Se indicó que la falta de piso impidió realizar en su totalidad los tratamientos de control ante los ataques de fusariosis “manteniéndose el alerta porque las condiciones climáticas muy húmedas favorecen la conductividad del hongo”. El rendimiento promedio se ajustó de 2.800 a 2.650 kilos por hectárea en el Centro-Norte de la provincia de Santa Fe.